Cistitis recurrente y trastornos vaginales

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Este artículo responde a las solicitudes recientes sobre los vínculos entre la cistitis recurrente (principalmente postcoital) y los trastornos vaginales y, por extensión, los problemas y la importancia de una “bonificación” del ambiente vaginal para una lucha más eficaz contra la cistitis recurrente (especialmente cuando es post-coital).

 

1) los hechos

el entorno vaginal y vesical están estrechamente relacionados por varias razones:

-> el mismo origen embrionario de las células que componen sus respectivas paredes; de ahí la sensibilidad de estas paredes a las fluctuaciones hormonales que ocurren a lo largo de la vida (menstruación, embarazo, lactancia materna, menopausia, etc.)

Por lo tanto, es razonable pensar que lo que es bueno para la mucosa vaginal tendrá un impacto positivo en el urotelio.

-> la proximidad anatómica de estos dos órganos en la pelvis femenina, lo que facilita las posibles interacciones entre sus paredes.

Se entiende mejor por qué la irritación de la mucosa vaginal puede causar molestias a nivel de la vejiga y viceversa.

-> esta proximidad anatómica se ve acentuada por diversos factores tales como:

– embarazo = desplazamiento de los órganos para permitir más espacio para el desarrollo del útero

menopausia = disminución del trofismo de la membrana mucosa que causa un refinamiento de las paredes (atrofia) y reduce la distancia entre las dos cavidades (vesical y vaginal)

– descenso de los órganos = situación patológica en la que la vejiga y la vagina cambian de posición en la pelvis

– relaciones sexuales = penetración y fricción

2) cuando la cistitis se vuelve recurrente y, en particular, cuando está relacionada con las relaciones sexuales [pero no solo], los gérmenes uropatogénicos presentes en la vejiga también se encuentran en la mucosa vaginal (9 de cada 10 casos).

Esta constatación clínica lleva a varias conclusiones:

-> los gérmenes responsables de la IU llegan a la vejiga por migración de la mucosa vaginal y/o se encuentran en la mucosa vaginal por migración de la pared vesical. Es un círculo vicioso en el que los gérmenes colonizarán gradualmente el área urogenital e infectarán alternativamente la vagina y la vejiga

-> la presencia de gérmenes uropatogénicos en la mucosa vaginal puede permanecer asintomática si la flora de Döderlein tiene un buen equilibrio (no disbiosis) o puede causar vaginosis y/o candidiasis vaginal

-> la presencia de gérmenes uropatogénicos en la mucosa vaginal puede causar una contaminación de la pareja. Esta misma se convertirá asì en el “depósito” de la infección y contaminará nuevamente a la pareja durante las relaciones sexuales

-> los tratamientos con antibióticos ofrecidos en caso de cistitis contribuyen a la destrucción y al desequilibrio de la flora de Döderlein. Esto que favorece y predispone a la aparición de vaginosis y/o candidiasis

-> los tratamientos que generalmente se proponen en casos de vaginosis (antibióticoo candidiasis (antifúngicotienen a menudo el único propósito de destruir el patógeno

3) ¿por qué un “saneamiento” del medio vaginal?

Es posible enfrentar la cistitis de manera efectiva y sostenible proponiendo un enfoque global dirigido a “mejorar” toda el área uro-genital para promover su correcto funcionamiento. Hay que optimizar su ecosistema defensivo natural mediante las siguientes medidas:

-> a nivel vaginal:

– mantenimiento de una flora de Döderlein completa y eficiente con aplicación local e ingesta oral de probióticos (Lactobacilli vivos)

– erradicación de gérmenes uropatogénicos presentes en la mucosa vaginal y sus biopelículas mediante la aplicación de D-Manosa y N-acetilcisteína

– erradicación del exceso de Candida albicans tomando lactoferrina

– apoyo al trofismo de la membrana mucosa, lucha contra la sequedad, la irritación y la formación de microlesiones mediante la aplicación (diaria o cuando sea necesario) de crema vaginal hidratante y lubricante

– mantenimiento del pH vaginal fisiológico (por lo tanto bastante ácido)

-> a nivel de la vejiga:

– mantenimiento de una presencia constante de D-Manosa profiláctica en la orina con una toma de 1 g por día

– mantenimiento de un pH urinario desfavorable a la proliferación microbiana (por lo tanto alcalino)

– D-Manosa suplementaria (1 g) coital (justo antes o justo después de la relación) asociada con otras medidas: micción postcoital, higiene personal, etc.

– en caso de irritación crónica, hematuria o dolor intenso. Sintomatología: para apoyar la epitelización de la membrana mucosa y luchar contra la inflamación del tejido con una toma cíclica de un reepitelizador (por ejemplo, Cistiquer)

-> a nivel perineal

Mantener una higiene íntima adecuada sin ser demasiado agresivos con la práctica de bidés íntimos:

– después de la defecación

– antes y después de la relación

– antes de un examen médico ginecológico o urológico

4) obviamente, en caso de cistitis postcoital, la pareja debe participar en el enfoque terapéutico de la siguiente manera:

– un incentivo para mantener una higiene corporal óptima (manos y genitales) sin ser excesivo antes de cada relación

– ecbu, exudado uretral y espermocultivo están fuertemente indicados para descartar cualquier sospecha de contaminación vesical, uretral o prostática

– ingesta profiláctica de D-Manosa (1 g por día) en ausencia de certeza sobre una posible infección

5) la terapia con antibióticos también es una práctica que debe evaluarse cuidadosamente debido a sus efectos secundarios y, si es necesario, eliminada totalmente para alcanzar un equilibrio correcto del ecosistema urogenital

6) en la práctica, estos consejos implican una interrupción o reducción de la terapia con antibióticos y la intervención a través de suplementos alimenticios específicos y dispositivos médicos. Esto  constituye una cierta inversión personal y financiera. Por esta razón, la práctica actual rara vez propone una acción conjunta a nivel vesical y vaginal y los pacientes mismos tienen dificultades para implementar este tipo de intervención.

De hecho, de esta manera es posible lograr que toda el área uro-genital recupere su competencia fisiológica para luchar de forma autónoma contra los gérmenes gracias a:

-> una flora Döderlein equilibrada

-> pH fisiológico adaptado

-> membranas mucosas intactas asegurando su papel de barrera

-> una buena respuesta inmune (producción de leucocitos, etc.)

2 comentarios sobre “Cistitis recurrente y trastornos vaginales

  1. Tengo 67 años y poseo una carga hereditaria importante de Cancer de mama, por lo que nunca podre usar Terapia hormonal. Esto me ha traido como consecuencia que desde hace aproximadamente cuatro años padezco de infecciones urinarias recurrente, sobre todo el ultimo año, debido, segun varios medicos a la resequedad vaginal. Esto ha traido como consecuencia que mi calidad de vida se ha visto afectada. Siempre he sido una persona sana. No soy hipertensa Diabetica ni tengo ninguna patologia importante. Pero las infecciones urinarias y la molestia vaginal me tiene de cabeza. Los antibioticos ya parece que no me hacen nada. Me estoy enterando de la DManosa. nunca habia oido nombrarla. Que me aconsejas

    1. Muy buenas y gracias por el comentario. Me alegro de que hayas acabado en nuestra pàgina y espero que la D-Manosa pueda llegar a representar para ti una opciòn a la toma de antibiòticos y defenderte de tantos efectos segundarios: http://lacistitis.es/antibiotico-y-cistitis-solucion-efectiva/Necesitarìa hacerte algunas preguntas:
      VEJIGA
      – cual es el resultado del cultivo de orina?
      – sabrìas identificar el factor desencadenante de tus crisis?
      VAGINA
      – has hecho un examen de flujo vaginal? cual es el resultado?
      – qué sintomas tienes?
      Quedo a la espera de tus respuestas!

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