Autotrasplante de células estaminales pluripotentes humanas para el tratamiento de la endometriosis

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Investigadores de Northwestern Medicine, una prestigiosa Universidad de Chicago, han dado el primer paso en la bioingeniería del útero humano para tratar la endometriosis, la infertilidad y el cáncer de endometrio.

El estudio es el primero en demostrar que las células estaminales pluripotentes (iPS) humanas inducidas pueden reprogramarse y colocarse en el útero y convertirse en células uterinas sanas.

Las células iPS se derivan de otras células del mismo individuo y se pueden modificar para corregir defectos que causan enfermedades. Las células modificadas «sanas», por lo tanto, se vuelven óptimas para un autotrasplante que no será rechazado por el sistema inmunológico del paciente.

La endometriosis es causada por el escape de células endometriales anormales de la cavidad uterina y la posterior colocación de estas células en los órganos abdominales inferiores. Es una enfermedad ginecológica crónica y dolorosa que afecta a aproximadamente el 10% de las mujeres en edad reproductiva en todo el mundo (alrededor de 200 millones de mujeres).

Las células endometriales en el útero de una mujer que sufre de endometriosis no responden correctamente a una hormona llamada progesterona. El endometrio, un revestimiento interno de la cavidad uterina, está fisiológicamente sujeto a alteraciones morfológicas bajo el control del estrógeno y la progesterona secretada por el ovario. La acción de estrógenos y progesterona se produce por medio de receptores específicos presentes en el núcleo de las células del estroma epitelial y endometrial.

Los estrógenos, durante la «fase proliferativa», causan el crecimiento de la mucosa endometrial. También son responsables de la síntesis de los receptores de progesterona y, por lo tanto, preparan la «fase secretora», caracterizada por la exfoliación de la mucosa y el sangrado posterior. La «fase secretora» está influenciada por la progesterona. Las células anormales, llamadas fibroblastos del estroma endometrial defectuosos, viajan a través de las trompas de Falopio y se asientan en los tejidos abdominales inferiores y en los ovarios. El crecimiento extrauterino (fuera del sitio fisiológico) del tejido endometrial causa dolor pélvico intenso, ya que las células extrauterinas también responden a las hormonas de la misma manera que las células endometriales uterinas, después de la «fase proliferativa» y la «fase secretora». Este sangrado continuo provoca un estado inflamatorio crónico que conduce a una situación de infertilidad y al desarrollo de adherencias. Hasta la fecha no existe un tratamiento efectivo a largo plazo para la endometriosis. Incluso la cirugía no excluye la recurrencia de la enfermedad.

Las mujeres con endometriosis comienzan a sufrir a una edad muy temprana. Este sufrimiento implica una gran parte y diversos aspectos de la vida diaria y puede llevar al desarrollo de una dependencia de drogas y opiáceos con el riesgo de serias repercusiones en la vida laboral, social y relacional.

Este estudio abre el camino para un nuevo enfoque terapéutico para la endometriosis, que demuestra que las células uterinas sanas se pueden reproducir y responder correctamente a la progesterona. El siguiente paso sería reemplazar las células enfermas en el útero con células uterinas recién programadas y sanas (tomadas de la piel o de la sangre de una mujer). Como los métodos de la terapia celular evolucionan y cambian constantemente, en el futuro este enfoque podría ser el tratamiento de elección con una buena posibilidad de ser decisivo.

Reemplazar las células defectuosas no solo eliminaría el dolor, sino que el nuevo endometrio funcional y normal se volvería más receptivo a un implante de embrión, ya que las células endometriales defectuosas a menudo no permiten que esto suceda.

El trasplante uterino (una práctica en uso en los Estados Unidos, iniciada por un italiano, el Dr. Giuliano Testa) mostró el gran límite de la alta posibilidad de «rechazo» del órgano debido a la respuesta inmune del paciente. La autoimplantación de células iPS, utilizando células del mismo organismo, cancela este riesgo y es un buen augurio para la posibilidad de ofrecer a las mujeres con endometriosis una solución eficaz, duradera y sin efectos secundarios.

Fuente:

Generation of Progesterone-Responsive Endometrial Stromal Fibroblasts from Human Induced Pluripotent Stem Cells: Role of the WNT/CTNNB1 Pathway

Matrona Sara Furno

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