Cimicifuga: un aliado para la mujer

Spread the love

Los extractos de Cimicifuga racemosa se utilizan en todo el mundo para contrarrestar los síntomas de la menopausia.

He leído para ustedes un estudio alemán en el que algunos investigadores realizaron una revisión de la literatura producida durante sesenta años sobre la Cimicifuga racemosa para aliviar los síntomas de la menopausia. Cimicifuga está disponible en Alemania desde la década de 1950. Un largo período de tiempo para evaluar su seguridad y eficacia a través de varios estudios clínicos.

La Cimicifuga o Actea Racemosa es una planta originaria de los Estados Unidos de América, perteneciente a la familia Ranuncolaceae, que crece en un ambiente húmedo. Se presenta con pequeñas flores blancas y hojas grandes, pero la parte más utilizada es la que se encuentra bajo tierra, llamada rizoma. Los extractos de esta planta son ricos en fitoestrógenos, sustancias naturales con una acción similar a la de los estrógenos. Por esta razón, es uno de los remedios naturales más conocidos para contrarrestar las manifestaciones en la menopausia, resulta eficaz en los sofocos, los trastornos del estado de ánimo y la sequedad vaginal. También tiene la capacidad de actuar sobre el sistema nervioso como un sedante y tiene una acción hipotensiva.

El nombre deriva del latin cimix que significa cimice y fugus, es decir, “hacer huir”. Se creía que la cimicifuga, por el olor particular de sus flores, eliminaba los insectos.

Los primeros estudios sobre el uso de esta planta en los años 1950 y 1960 en Alemania y Europa fueron observacionales. En los años 1980, comenzaron los estudios controlados. El primer estudio controlado se llevó a cabo en 1986 con la administración a un grupo de extracto de Cimicifuga y otro con un placebo.

De 2000 a 2015, en cambio, los estudios publicados en Europa, Asia y América sobre esta fitoterapia son 28.

El número total de pacientes que tomaron extractos de Cimicifuga racemosa es de 11.073. El 93% de estos tomaron el extracto de isopropanol. Ya en 2013, se había realizado un metanálisis de todos los estudios controlados con placebo hasta ese año, que confirmó la eficacia de Cimicifuga para mitigar y resolver los síntomas de la menopausia (enrojecimiento, sequedad vaginal, sudoración, caída de libido).

La seguridad de los extractos de Cimicifuga se ha demostrado durante décadas de estudios preclínicos y clínicos. Esto hizo posible documentar su eficacia en la gestión de los síntomas de los pacientes menopáusicos y premenopáusicos.

De la revisión se desprende que, además de los efectos positivos ya conocidos, se pueden registrar efectos beneficiosos adicionales, como el retraso de una nueva aparición de la enfermedad después del cáncer de mama.
Otros efectos encontrados son la termorregulación, el estado de ánimo, la regulación del ciclo del sueño, la prevención de la osteoporosis y la reducción de los miomas uterinos.

Los investigadores concluyeron que los extractos de plantas cumplen con los requisitos reglamentarios para los tratamientos a largo plazo y son seguros para los tejidos sensibles al estrógeno como los senos, el útero y los tumores. Tomar este ingrediente activo no alteró la acción de los inhibidores de la aromatasa o el tamoxifeno y no mostró hepatotoxicidad.

La Cimicifuga se diferencia de las isoflavonas de soja, fitoestrógenos conocidos, debido a la ausencia de efectos estrogénicos similares (es decir, no altera la producción y la regulación estrogénica).
Esta característica hace posible su uso incluso en mujeres con familiaridad o antecedentes de cáncer de mama a quienes se recomienda no usar hormonas naturales o sintéticas.

Hay varios productos en el mercado que contienen Cimicifuga. Esta, si se combina con los ingredientes naturales correctos que mejoran sus características, creando la sinergia correcta, es una ayuda válida y segura en diferentes condiciones ginecológicas.
Los ingredientes activos más adecuados para asociar con la Cimicifuga son Morinda Citrifolia, Melissa Officinalis, Escholtzia Californica, Zingiber Officinale y Angelica Sinensis.

Esta combinación se puede encontrar en el suplemento alimenticio Adolci que ayuda a contrarrestar los trastornos del ciclo menstrual y de la menopausia, al tener acción antiespasmódica y relajante muscular, para ayudar a aliviar la tensión muscular premenstrual y otros síntomas dolorosos; regula el ciclo del sueño, ayuda a la motilidad gastrointestinal y limita la formación de gases.

Fuente:

Henneicke-von Zepelin HH. 60 years of Cimicifuga racemosa medicinal products: Clinical research milestones, current study findings and current development. Wien Med Wochenschr. 2017;167(7-8):147-159.

Matrona Sara Furno

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.