Disbiosis vaginal, micosis vulvovaginal, vaginosis, vaginitis 

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Me han contactado varias chicas que presentan siempre el mismo problema: por un lado disbiosis vaginal, es decir un desequilibrio en la flora y la consiguiente proliferación de bacterias patógenas y, por el otro, la cistitis recurrente.

Entonces la pregunta es: ¿qué relación tienen? ¿Porqué luego de una generalmente aparece la otra?

Pues vamos por parte.

La situación fisiológica uroginecológica:

=>ausencia de bacterias en vejiga: se dice que un urocultivo ideal es uno estéril

=> flora vaginal equilibrada: como todo ecosistema, nuestra vagina es el lugar propicio para la convivencia e interacción entre diferentes microorganismos: bacterias  y levaduras.  El ambiente posee una regulación tal que pueden convivir particularmente con un pH ácido y una predominancia de lactobacilos sobre otras colonias microbicas (Candida, Gardnerella, Ureaplasma, etc.).

Básicamente, hay que imaginar la vagina como un territorio súper cómodo donde viven varias poblaciones: los dominantes y «guardianes» (Lactobacilos) y los dominados, presentes en pequeñas cantidades o sea, todas las demás especies de bacterias y levaduras. Obviamente, cada especie minoritaria sueña con conquistar un pedazo de territorio y en cuanto vean la oportunidad se aprovechan y proliferan.

Disbiosis vaginal, vaginosis y vaginitis: aclaramos las dudas

Muchas veces estos términos se confunden y es necesario diferenciar cada situación.

Disbiosis vaginal

Es una término que describe la presencia de una irregularidad microbiana en la flora fisiológica vaginal. Este desequilibrio corresponde al desarrollo anomalo de las colonias microbianas generalmente presentes minoritariamente (Candida, Gardnerella, Ureaplasma, etc.).

En pequeñas cantidades las colonias no son dañinas, por el contrario tienen una efecto beneficioso.

El problema inicia cuando por algún motivo: baja de defensas, una cura antibiótica, intervención quirúrgica, etc. debilita nuestra flora vaginal permitiendo así que las bacterias; que en número reducido no presentaban ningún riesgo, proliferen de forma incontrolada generando así la perdida del equilibrio.

Vaginosis bacteriana

En este caso las bacterias responsables de la vaginosis  no pre existian en nuestro ecosistema,  la bacteria llega desde otro lugar (e-coli es la mas común) y aprovechando de nuestra “debilidad” colonizan nuestra vagina.

Micosis vulvovaginal

Esta también es una disbiosis, pero fúngica. Mismo escenario que la vaginosis pero las bacterias esta vez son reemplazadas por una levadura o un hongo. La «estrella» aquí es Candida albicans.

Vaginitis

Literalmente es la inflamación de la mucosa y es en realidad el síntoma de la disbiosis y/o vaginosis.

Conociendo estos mecanismos la respuesta al porque una cistitis va muy a menudo acompañada de una vaginitis es clara. La cura antibiótica utilizada en el caso de la cistitis debilita la flora, permitiendo la proliferación de bacterias también a nivel de la vagina.

Entonces visto que:

  • los antibióticos  la mayoría de las veces  no son suficientes como para curar una cistitis
  • no son aconsejados  caso de  cistitis recurrente
  • matan nuestras defensas naturales

¿Por qué continuamos a utilizarlos?!

Creo que una de las respuestas puede ser que muchas veces nos encontramos  frente a un especialista que nos ve desde una óptica fragmentada, por una parte el ginecólogo que se ocupa solo de nuestra vagina y por otra el urológo que solo piensa en nuestra vejiga.

Sin embargo la respuesta a estos problemas, el abordaje debe ser integral. Debemos de hacer hincapié en que el remedio debe ser tanto a nivel vaginal como vesical, como parte de un problema con un origen único  que debemos solucionar con un enfoque coherente.

¿Por qué este círculo vicioso?

Creo que una de las respuestas más obvias es que nos encontramos unas 8 de cada 10 veces con un especialista que nos ve “en pedazos”: la vejiga por un lado (urólogo) y la vagina por el otro (ginecólogo). Entonces, suelen pensar en «su» órgano de competencia.

El urólogo recetará los antibióticos y el ginecológicos los antifúngicos o algunas cremas, pero nadie piensa mirarlo «en su totalidad» y proponer un enfoque coherente.

¿Cómo salir de esto?

La primera respuesta a esta pregunta es: con un enfoque completo.

Para salir del infierno es esencial cuidar de toda el área urogenital y al mismo tiempo:

33 comentarios sobre “Disbiosis vaginal, micosis vulvovaginal, vaginosis, vaginitis 

  1. Retweet:

    ¿Micosis después de la menstruación?

    Me permito dejar un comentario acerca de este tema:
    1) la existencia de una sintomatología de micosis vulvovaginal debería, al igual que en el caso de sospecha de un episodio agudo de cistitis, conducir a la implementación de una serie de medidas destinadas a enmarcar con certeza la naturaleza del problema
    De hecho, al igual que en el caso de la cistitis, un examen de laboratorio (muestra vaginal que puede ser prescrita por un médico general y llevada a cabo en el propio laboratorio), confirmando o refutando un diagnóstico basado en los síntomas (identificación del germen en cuestión), es una herramienta valiosa para:

    -> un correcto manejo
    -> evitar el uso de sustancias fungicidas o bactericidas inapropiadas o inadecuadas *,
    -> reducir los efectos secundarios de estas terapias
    -> reducir los costos del tratamiento
    -> reducir la duración del episodio agudo

    * a este respecto, vale la pena recordar que algunas farmacias tienen algunos medicamentos que venden sin receta como el antibiótico de dosis única o los óvulos fungicidas. Esta práctica bastante común, constituye un delito y expone a la persona a los riesgos de los efectos secundarios de los ingredientes activos contenidos en estos medicamentos. Además, la disponibilidad de estos productos manda un mensaje totalmente incorrecto (de que son «más ligeros» que otras terapias lo cual es incorrecto).
    Por lo tanto, mi primer consejo sería evitar el uso de antibióticos, pero también de fungicidas a ciegas y sin consejo médico.

    2) como en el caso de la cistitis recurrente, ante el problema de los trastornos vaginales crónicos (disbiosis en particular), es esencial investigar los predisponentes y precipitantes
    Aquí, los factores precipitantes se pueden individuar con bastante claridad:
    – menstruación = modificación fisiológica del ambiente vaginal
    – uso de tampones = demasiada agresión (mecánica como química) de la membrana mucosa y de la Flora de Döderlein

    Todavia los factores predisponentes siguen siendo desconocidos (es frecuente que dicha ciclicidad de los trastornos esté relacionada con una disbiosis latente realmente permanente o con un ataque del equilibrio vaginal por ejemplo, con dosis repetidas de antibióticos, relaciones sexuales con uso de un lubricante inadecuado, cuidado personal demasiado agresivo, etc.).

    Por lo tanto, el objetivo aqui sería una identificación de todos los factores para poder definir las medidas para prevenir la recurrencia futura de este tipo de episodio agudo (primero = modificación del tipo de compresa, por ejemplo).

    Finalmente, con respecto al protocolo a seguir en esta situación, me permito compartir algunos consejos:

    -> en primer lugar, un chequeo vaginal (muestra vaginal). Este tipo de prueba al menos permitirá confirmar la naturaleza fúngica del problema

    -> el uso de óvulos a ciegas es comparable en todos los aspectos al antibiótico monodosis para la cistitis. Es una medida de emergencia que está cargada de efectos secundarios y si no es adecuada, puede empeorar la situación en lugar de aliviarla
    Por lo tanto, aconsejaría un enfoque más «suave» con probióticos + crema calmante local (por ejemplo, Ausilium crema, si la tienes)

    -> sobre los productos Deakos, sería apropiado combinar Ausilium Lavanda + Lenicand + Lenicand Crema (que nace precisamente para responder a situaciones como esta). La posología eventualmente se encuentra en la página oficial: https://deakos.es/kitdettaglio.php?tid=127&kit=1

  2. Retweet:

    Hola, he estado tomando probióticos para mi flora vaginal durante 1 mes y 1 semana. Y desde entonces, después de haber tenido cistitis bacterianas durante mucho tiempo, ya no tengo ardor. Dejé de tomarlos durante 2 días porque me olvidé (estaba de vacaciones) y las molestias volvieron. Los volveré a tomar y seguiré durante 3 meses. Pero si vuelve el ardor cual podría ser el problema? ¿No produzco suficientes bacterias? Me gustaría entender por qué. Creo que sería una locura si fuera «solo» esta la solución. Gracias de antemano.

    1. Muchas gracias por esta publicación y por compartir tu experiencia. La cistitis bacteriana es un problema complejo porque, si es cierto que la sintomatología que se siente durante la cistitis (= inflamación del tracto urinario) es bastante “típica” -> ardor al orinar, urgencia y frecuencia miccional, dolor pélvico, el origen de estos trastornos puede ser muy distinto de un sujeto a otro e incluso puede estar completamente fuera del tracto urinario como en el caso de la vaginitis.
      En este tipo de situación (que parece ser tu caso) es la inflamación de las membranas mucosas lo que causa la sintomatología.
      Sería necesario investigar la causa de la vaginitis, que nuevamente puede ser múltiple, entre las cuales, la más frecuente, es la disbiosis o rarefacción de la flora de Döderlein, cuyos Lactobacilos – «bacterias buenas» – juega un papel importante en la estabilidad del ambiente vulvovaginal (pH, secreciones fisiológicas, trofismo de la mucosa, papel protector «barrera», etc.).
      Por todas estas razones, si la cistitis bacteriana es causada por una vaginitis, que existe debido a una alteración en el equilibrio de la flora de Döderlein, el consumo (¡y la aplicación local!) de probióticos es sin duda un medio de reducir la incidencia de los episodios agudos hasta la resolución completa 🙂

  3. Tengo una niña de 15 años con discapacidad,que se queja desde hace mas de 4 meses ,que tiene dolor al hacer pipí,si es cierto que le salió una bacteria ,le han dado tres antibióticos ,se sigue quejando,a medica no sabe que hacer,el ultimo cultivo le salió negativo ,pero se sigue quejando y retiene la orina,hasta que no puede mas,no quiere ir al cole,debido a estos problemas,no se que hacer

    1. Hola y gracias por escribirnos! En un caso de recurrencia con cultivo de orina positivo a una bacteria y luego negativo, se podría pensar en un biofilm. Desde las primeras horas después de la infección, las bacterias se unirán y formarán a su alrededor esta especie de moco completamente impermeable a los anticuerpos y antibióticos. Dentro del biofilm, las bacterias patógenas continuarán viviendo libres de cualquier intento de nuestra parte para eliminarlas. Por lo tanto, permanecerán “en silencio” durante largos períodos: semanas o incluso meses, dando así la impresión de ser derrotadas. Luego, un día, así de repente, el biofilm “se abrirá” y liberará los gérmenes patógenos en la vejiga, dando la impresión de una nueva infección.

      En este caso, recomendariamos una fase de ataque de 15 dìas con:

      – Ausilium Nac (1 ampolla por la mañana y otra por la noche, sin diluir, lejos de las comidas, procurando no beber, comer y orinar durante 1 hora; orinar despuès de esta hora aun en ausencia de estimulo) para disgregar este biofilm: http://lacistitis.es/la-biopelicula-bacteriana/
      – Ausilium Forte (1 medida por la tarde, en un vaso de agua, lejos de las comidas, procurando no beber, comer y orinar durante 1 hora; orinar despuès de esta hora aun en ausencia de estimulo) para eliminar las bacterias al salir de ello: http://lacistitis.es/category/d-manosa/

      Luego una fase mantenimiento con Ausilium Forte (2 medidas al dia, lejos de las comidas, procurando no beber, comer y orinar durante 1 hora; orinar despuès de esta hora aun en ausencia de estimulo).

      Gracias a la Morinda citrifolia, un antiinflamatorio natural y a otros ingredientes de la linea Ausilium, se llegarìa a notar menos escozor y ardor y lograr un alivio.

      Quedamos a disposiciòn! 🙂

  4. Hola me llamo Elena y soy médico. Me gustaría tener mas informes técnicos sobre las cistitis cronicas y las candidiasis y vuestra propuesta de tratamiento. Que bacterias y virus además de los hongos se asocian a ellos . Toda la informaciòn posible y tiempo de experiencia clínica

    1. Buenos días y gracias por tu interés. No soy un médico sino un simple intermediario lingüístico (de todas maneras tengo algunas competencias adquiridas) entre un equipo de especialistas afiliados a Deakos (farmacéuticos, urólogos, ginecólogos, matronas, dietistas) y personas como tu que necesitan información sobre estos temas.

      En primer lugar, te invito a leer los diversos artículos del blog y tal vez comentar aquellos que te interesan haciendo preguntas específicas y detalladas. Si deseas obtener información más completa relacionada con la bibliografía científica que hemos leído, resumido y utilizado para formular los productos y los enfoques que proponemos, estaremos encantados de responderte y, por este motivo, te invitamos a enviarnos un correo electrónico a: contacto@deakos.com

      Un consejo que puedo darte es que no hagas una solicitud general sino que presentes los casos (aquellos que tienes entre tus pacientes) para recibir información y consejos específicos.

      Si interpreto correctamente tu mensaje, nos referimos a «una mujer que sufre de cistitis recurrente en un contexto de candidiasis vulvovaginal crónica»; una información completa sobre esto podría ser la siguiente (citando las fuentes de Deakos):

      El biofilm bacteriano es una estrategia defensiva implementada por las bacterias patógenas para que no se vea afectada por las defensas inmunológicas naturales de nuestro cuerpo o por los antibióticos.
      El biofilm puede aparecer a partir de la primera infección urinaria.
      Es una matriz de polisacáridos fabricada por las propias bacterias (de la misma especie, de varias especies diferentes o incluso de una asociación de bacterias y levaduras cooperativas). El biofilm maduro expele regularmente bacterias patógenas en la vejiga, causando nueva cistitis. De esta manera, parece que la cistitis es recurrente cuando, en realidad, es la misma infección.
      En estas condiciones, ningún tratamiento puede alcanzar las bacterias contenidas en el biofilm. A modo de ejemplo, un antibiótico solo permite eliminar las bacterias liberadas en la vejiga pero no las contenidas en el biofilm. Es por eso que la cistitis se representa en cada interrupción de la terapia.
      Para superar este problema, debemos actuar contra el biofilm.
      La única sustancia capaz de disolver un biofilm bacteriano como aquel del que estamos hablando es la N-acetilcisteína.
      Es importante que la N-Acetilcisteína se tome con D-Manosa y Lactoferrina. El primero, un azúcar natural, es una sustancia capaz de intervenir a nivel de las bacterias liberadas por el biofilm durante su disolución y para evitar su adhesión a la pared de la vejiga. El segundo es neutralizar inmediatamente las levaduras liberadas durante la disolución del biofilm para evitar su difusión y proliferación en el tracto urinario. Por lo tanto, los patógenos se eliminarán con el flujo urinario sin causar otro episodio agudo o formarán un nuevo biofilm que tendrá a reducir significativamente la frecuencia y la intensidad de la cistitis.

      Por esta razón, Deakos ha desarrollado Ausilium NAC que contiene:
      – N-acetilcisteína.
      – D-Manosa
      – Morinda citrifolia: útil por su acción antiinflamatoria, antibacteriana, antifúngica, calmante e inmunoestimulante

      La micosis vulvovaginal implica una proliferación anormal de ciertos microorganismos (Candida albicans en su mayoría) en el ambiente vaginal superior a la de las bacterias saprofitas componentes la flora fisiológicas (lactobacilos principalmente).
      Esta situación da lugar a una verdadera disbiosis vaginal, es decir, a la alteración del equilibrio fisiológico de la flora de Döderlein. Como consecuencia, se llega a una vaginitis, inflamación de la membrana mucosa que causa una serie de problemas y síntomas incómodos y dolorosos.
      La disbiosis vaginal es un factor predisponente para la infección del tracto urinario y, más específicamente, para la infección postcoital, ya sea por el aumento de bacterias vaginales en la uretra o por la la migración bacteriana de la mucosa vaginal hacia el urotelio.
      En conclusión, la existencia de estos dos problemas es un círculo vicioso que debe superarse actuando de manera contemporánea a nivel vesical y vaginal.
      También hay que señalar que, para una gestión óptima de la disbiosis vaginal, como en el caso de la cistitis, es importante identificar el factores predisponentes y precipitantes) para actuar de manera preventiva sobre ellos.

      Por último, la ingesta oral de prebióticos (como Kefir o de otro tipo) es una medida preventiva útil, pero a menudo es apropiado asociarla con una aplicación local de lactobacilos vivos combinados con D-manosa, N-acetilcisteína y Lactoferrina. Esto para:

      – restablecer el equilibrio de la flora de Döderlein
      – actuar contra un biofilm patógeno que puede ser la causa de las recurrencias
      – actuar contra los patógenos liberados por el biofilm durante su desintegración
      – actuar contra cualquier germen patógeno oportunista presente en el ambiente vaginal

      Cistitis sin causa (en este caso parece establecido que los factores predisponentes pueden ser la presencia de biofilm y disbiosis vaginal (Candida), pero una investigación más precisa y una definición clara de todos los factores predisponentes (si hay otros) y de los factores precipitantes es esencial para poder proponer un enfoque personalizado y enfrentar de manera correcta todos los aspectos que conducen al episodio agudo.

      La cistitis es una patología multifactorial que tiende a reincidir por varias razones. Las causas de la cistitis son variables y difieren de un sujeto a otro. Por lo tanto, es esencial para una lucha efectiva y duradera contra la cistitis recurrente, identificar la(s) causa(s) para poder intervenir.

      Una vez que se ha resuelto el episodio de cistitis aguda, es posible actuar de forma preventiva para evitar la recurrencia siguiendo varios ejes de prevención:

      – ingesta profiláctica de D-Manosa para garantizar la presencia de esta molécula permanentemente en la vejiga. De esta forma, será posible intervenir cuando la carga bacteriana aún es baja (por lo tanto asintomática e inidentificable) y evitar el establecimiento de una nueva infección y todos los inconvenientes relacionados. Por lo tanto, no se verá obligada a enfrentar una cistitis en fase aguda, frente a la cual, a menudo, el médico propone un tratamiento con antibióticos.

      -> además de esta primera medida preventiva, se deben identificar los factores que causan la cistitis.
      Entre los más comunes están:

      – presencia de un biofilm bacteriano [Ausilium NAC]
      – trastornos del tránsito: estreñimiento y/o diarrea [Deaflor]
      – relaciones sexuales [Ausilium Crema/D-Mannoro]
      – tomando antibióticos [Deaflor/Lenicand]
      – presencia de disbiosis vaginal [Lenicand/Ausilium Lavanda]
      – uso de toallas sanitarias/tampones [Mooncup]
      – contacto repetido con agua contaminada (por ejemplo, piscina) [D-Mannoro]
      – una importante irritación de la membrana mucosa (cistitis abacteriana) [Cistiquer]
      – consumo insuficiente de agua
      – vaciado vesical incompleto
      – higiene excesiva
      – frío/estacionalidad
      – la práctica de ciertos deportes

      Tu pregunta no nos permitió desarrollar este punto fundamental de prevención para proporcionar explicaciones y consejos personalizados (de ahí la lista anterior).

      Entonces en base a los detalles del mensajes, recomendaríamos:

      FASE DE CHOQUE VESICAL – 14 DIAS

      Ausilium Nac: 1 ampolla por la mañana y otra por la noche sin diluir, lejos de las comidas procurando no beber, comer, orinar durante una hora. Orinar después de esta hora aún en ausencia de estimulo

      Ausilium 20 Plus: 1 sobre por la tarde con agua, lejos de las comidas procurando no beber, comer, orinar durante una hora. Orinar después de esta hora aún en ausencia de estimulo

      FASE DE MANTENIMIENTO VESICAL

      Ausilium 20 Plus o Forte: 2 sobres/medidas al día en tomas separadas con agua, lejos de las comidas procurando no beber, comer, orinar durante una hora. Orinar después de esta hora aún en ausencia de estimulo

      • estos elementos son a integrarse con medidas preventivas

      FASE DE CHOQUE VAGINAL 1 SEMANA

      Ausilium Lavanda a días alternos en ausencia de menstruación
      Lenicand: 2 comprimidos, lejos de las comidas, durante al menos 2 meses
      Lenicand crema: 2 aplicaciones al día

      FASE DE MANTENIMIENTO VAGINAL 2 SEMANAS

      Ausilium Lavanda 2 a la semana en ausencia de mentruación
      Lenicand: 2 comprimidos, lejos de las comidas, durante al menos 2 meses
      Lenicand crema: 1 vez al día

      FASE DE PREVENCION 5 SEMANAS

      Lenicand: 2 comprimidos, lejos de las comidas, durante al menos 2 meses
      Lenicand crema: cuando sea necesario en caso de picor, etc.

      Quedamos a tu disposición por cualquier duda/pregunta 🙂

  5. Hola! Ante todo enhorabuena por el blog, he alucinado con tanta información y tan actualizada. Tengo 38 años y hace un mes y medio sufrí una cistitis. Creo que fue dos o tres días después de tener una relación sexual (y además hice una bajada de defensas importante por llevar muchísimo estrés en el trabajo, hecho que seguro favoreció). Mi peregrinaje médico empezó en urgencias, donde me recetaron Monurol pero como a los tres días no me pasaba volví a urgencias y me dieron Cefuroxima, antibiótico que literalmente me destrozó la flora intestinal. Días después me recetaron Hongoseril, tratamiento de 3 días, «por si eran hongos». En relación a la Cefuroxima, la tomé solo unos días, pues al ir al urólogo este me aconsejó que lo dejara por dos motivos, uno que no sabíamos seguro si había o no infección bacteriana y dos al ingerir antibiótico me estaba cargando toda la flora y por tanto mi vejiga no se podía recuperar. A todo esto las molestias continuaban. Ha pasado un mes y medio y estoy mejor, los cultivos confirman que no tengo infección de orina pero mis molestias en la vejiga persisten.

    Mis síntomas son:

    -Molestias al sentarme en superfícies duras(es como si tuviera un globo hinchado dentro) que mejoran si me siento en lugares blandos o si camino.
    -Dolor parecido al menstrual alrededor del útero y parte subpúvica (a veces se irradia por la parte baja de la espalda y la pelvis).
    -No he tenido fiebre
    -Molestias al sentir la vejiga llena, no al orinar. Ni me duele ni siento picor.
    Mis cultivos salen todos negativos, y mi ginecólogo me ha mandado empezar a tomar D-Manosa pero solo hace un par de días que la tomo, o sea que no sé todavía si funciona o no. Otra información que puedo aportar es desde que fui madre hace 4 años tengo una cierta tendencia a coger infecciones de orina.

    Me gustaría saber si la problemática está en la vejiga o podría tratarse de otro tipo de problema ginecológico. Tengo quistes funcionales en el ovario izquierdo que me molestan mucho y hacen que la zona se me inflame y la verdad, es difícil distinguir de donde procede la inflamación, si de la vejiga (a veces noto pinchazos) o si podría tratarse de vaginosis o disbiosis vaginal. Para colmo al tomar tanta medicación en tan poco tiempo (nunca tomo medicamentos), también he sufrido inflamación intestinal que, como compromete la misma zona subpúvica, hace que mi confusión sea enorme. En todo caso lo que sí puedo confirmar es que las molestias son justo encima del puvis y casi 100% que se trata de la vejiga.

    Me gustaría saber tu opinión al respecto. Cada médico me da una opinión distinta y me medican según esos parámetros y es para volverse loco.

    Muchas gracias!

    1. Muchas gracias por tu comentario. Has conseguido explicarlo todo muy muy bien!
      Vamos por puntos:
      1- este episodio acudo del que hablas parece ser el más clamoroso aunque encaje en un contexto más amplio de recurrencia tanto de cistitis cuando de terapias (has estado tomando muchos antibioticos en pasado)? Lo que cuentas que me hace pensar en una posible presencia bacteriana “escondida” dentro de un biofilm bacteriano: http://lacistitis.es/la-biopelicula-bacteriana/
      2- esta problematica dentro del contexto de otra a cargo de la pelvis, o sea, estos quistes ováricos que no están directamente conectados con la cistitis (es decir, no son el factor predisponente), alimenta un dolor espasmodico parecido a lo que se percibe durante una cistitis
      3- me alegro de que tengas un muy buen urologo que ha evitado una toma a ciegas de antibióticos considerando que tu episodio habría podido ser abacteriano!!!! Bravo!
      4- durante este famoso episodio agudo, el aumento del dolor podría haberte desencadenado una contractura (que quizás tenías ya) como, por ejemplo, una neuralgia del pudendo, una contractura de los músculos del suelo pélvico, vulvodinia, etc. Te invito a hablarlo con un profesional del suelo pélvico y a investigarlo (de hecho, hablas de una postura que hace aumentar o disminuir la sintomatologia).
      5- qué tal van las relaciones sexuales?
      Para resumirlo todo, te invito a no rendirte y a seguir investigando! Quedo a la espera de tus respuestas y de los resultados de tus investigaciones si querrás compartirlos! Espero haberte ayudado un poquito y dado algunas ideas 🙂

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