El coleccionista de ECBU (examen citobacteriológico de orina)

Spread the love

Ayer, mientras paseaba por el centro de la ciudad, me dejaron una invitación para un espectáculo de teatro de Pinocho (en Italia, no pasa nunca de moda) y pensé «¡bien! Voy a guardarlo para mi querida amiga que colecciona todo lo relacionado con el personaje de Pinocho: libros, dvd, etc.

Y luego me dije a mí misma: «Bueno, yo no suelo coleccionar nada excepto quizás los análisis de orina«. Es cierto que tengo una caja llena de hojas guardada en mi armario.

Con esta inspiración, comencé a escribir un artículo sobre el «examen citobacteriológico de orina» (ECBU).

ECBU: cúando? para quién? por qué?

El ECBU debe realizarse:

– si eres hombre o mujer

– a cualquier edad

– en absolutamente todas las situaciones donde tenemos una duda (o la certeza) de una posible cistitis => se habla de esto aquí

– antes de tomar cualquier producto químico (antibiótico o antifúngico)

Os escucho desde aquí comentar: «Sí, pero seguramente sigo con Escherichia coli«, «Me da palo pedir la receta o ir al laboratorio» o peor: «Mi médico me dijo que es inútil hacerlo de forma sistemática».

ECBU: ¿por qué?

¿Por qué hacer un ECBU sistemáticamente? ¡Para saber exactamente qué nos  pasa! Si sabemos lo que nos pasa (se llama diagnóstico confiable), es más fácil curarse y hacer la prevención más adecuada al caso.

Así que aquí hay al menos 5 buenas razones para hacer un ECBU:

  • asegurarse de que la crisis sea bacteriana o no (y evitar tomar antibióticos por nada como estuvimos haciendo durante mucho tiempo)
  • en caso de que fuera bacteriana, conocer a la bacteria patógena responsable y saber en que cantidad está presente
  • si la cistitis es bacteriana, realizar el antibiograma => uno de los objetivos principales cuando sufrimos de cistitis recurrente es evitar la ingesta de antibiótico monodosis (que causa daños en la flora fisiológica y reduce nuestras defensas inmunitarias, es decir, ninguna tontería cuando tenemos infecciones crónicas). Entonces, si no podemos superar la crisis con métodos naturales con el antibiograma hecho, al menos tendremos la satisfacción de ser tratados aproximadamente correctamente (aunque en caso de biofilm, el antibiótico es solo una tirita puesta en una pierna de madera)
  • ver cómo reacciona nuestro cuerpo y, en particular, nuestro sistema inmunológico (leucocitos) y el revestimiento de nuestro tracto urinario (hematíes y células epiteliales)
  • también tendremos una pequeña imagen de nuestros riñones que a menudo están implicados cuando estamos amenazados por una pielonefritis (cristales y cilindros)

Otra razón, es también poder hablar objetivamente sobre nuestro problema con los médicos y los especialistas que tendremos la oportunidad de conocer durante nuestra peregrinación. Es mucho más fácil consultar un archivo o, al menos, un resumen en lugar de tratar de resumir uno, dos, cinco, diez o más años de trastornos a un doctor durante la enésima cita.

Un ejemplo de un esquema útil para nuestras consultas:

  1. PRIMER EPISODIO DE TU VIDA

Fecha del episodio agudo

Factor(s) desencadenante(s)

Resultado del cultivo de orina

Número de bacterias

Hematíes

Leucocitos

Tratamiento/abordaje

  • INTERVALO DE TIEMPO ENTRE CADA EPISODIO Y FRECUENCIA
  • SIGUIENTE EPISODIO, ETC.

Esto nos ayudará y ayudará  y al especialista a comprender finalmente lo que está pasando en nuestra vejiga.

ECBU: ¿cómo funciona?

Este párrafo es seguramente inútil para todos aquellos que tienen la costumbre de hacerse un análisis de orina a menudo pero podría también resultarles interesarse después de todo.

Para hacer un ECBU se necesita: un pequeño frasco para la orina y una muestra de orina que haya permanecido por lo menos 4 horas en la vejiga.

Ahora quiero rebelarme contra dos prácticas típicas:

  • las toallitas  desinfectantes

Muy generosamente ofrecidos por algunos laboratorios de análisis, estos pequeños pedazos de tejido impregnado, tendrían el mágico poder de desinfectar el área del meato urinario para mejorar la fiabilidad de la muestra (qué!?). Además de quemar la vulva y dañar la flora local, estas toallitas no sirve de mucho. Nada reemplazará un buen lavado íntimo normal y bien hecho, y, especialmente, la recogida del segundo chorro de orina, el «verdadero» segundo chorro, es decir, lo que se echa a mitad de la micción. El laboratorio no necesita tres litros de orina: una muestra de unos pocos cientos mililitros es una medida suficiente, así que no dudéis en «desechar» un buen primer chorro para aseguraros de que la muestra no esté contaminada.

  • frasco para la muestra de orina

Me refiero al que se necesita para realizar el ECBU y que deberíamos tener en casa de repuesto pero que curiosamente nunca tenemos. Os recomiendo hacer un compromiso con el laboratorio: yo te doy una muestra de orina y usted me devuelve inmediatamente un frasco nuevo para la próxima revisión (esperando que no sea necesario, pero es mejor prevenirlo).

Y la receta en todo esto?

Hay distintas escuelas de pensamiento dependiendo de los paises:

  • médico guay que nos escucha y nos hace una receta sin problema
  • médico travieso que se niega porque no lo ve necesario

Estas son las “estrategias» para realizar un ECBU en el momento adecuado, tantas veces como sea necesario y en buenas condiciones.

¿Y para leer los resultados? Aquí

Un comentario sobre “El coleccionista de ECBU (examen citobacteriológico de orina)

Deja una respuesta