El efecto «laxante» de la D-Manosa

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El efecto «laxante» de la D-Manosa

La D-Manosa es un azúcar. Pero, a diferencia de la glucosa o la sacarosa, es un azúcar que nuestro cuerpo no sabe cómo transformar en calorías. De hecho, hablamos de un «monosacárido no asimilable».

Entonces, ¿qué sucede cuando consumimos D-Manosa?

Bueno, no será digerida y llegará a los intestinos tal como está: la molécula no cambia en absoluto.

El lado positivo es que, de esta manera, la D-Manosa que pasa a la sangre y luego termina en la vejiga (filtración renal) es «funcional». Con eso quiero decir que es capaz de unirse a las bacterias patógenas con las que se encontra para luego eliminarlas. Por lo tanto, el hecho de no ser asimilable es «LA» ventaja de esta sustancia para deshacerse de las bacterias en caso de cistitis.

Por otra parte, los azúcares no digeridos que llegan a los intestinos tienden a causar un llamado de agua. Entonces, la ingesta de D-Manosa a veces va acompañada con gases, heces más blandas o incluso líquidas (muy raramente) durante los primeros días. En general, el cuerpo se acostumbra bastante bien a este cambio y realiza solo los «ajustes» necesarios.

Es cierto que algunas personas son más sensibles (disbiosis intestinal debido a demasiada antibioterapia, estreñimiento crónico, intolerancia al gluten o a la lactosa, candidiasis intestinal, dieta desequilibrada, etc.) pero entonces el «culpable» no es la D-Manosa.

Si el cuerpo no se acostumbra a este cambio, todavía hay (afortunadamente) pequeños «trucos» para resolver este fenómeno:

– no exceder la dosis de 1g (1000 mg) de D-Manosa por cada toma
– evitar tomar D-Manosa demasiado cerca (1g cada 2/3 horas es suficiente incluso en caso de cistitis aguda)
– tomar probióticos con D-Manosa si cree que tiene disbiosis
– limitar los alimentos que fermentan a nivel intestinal (levaduras, hongos, etc.) y, en general, cuidar de la alimentación
– tomar D-Manosa lejos de las comidas (al menos 2 horas entre una y otra)
– evitar bebidas demasiado mineralizadas

Y si nada realmente funciona, existe la D-Manosa sublingual (D-Mannoro). Su absorción se realiza debajo de la lengua y la D-Manosa no pasa por los intestinos 🙂

2 comentarios sobre “El efecto «laxante» de la D-Manosa

  1. Hola Olivia, soy psicóloga y estudiante de sexología, actualmente realizando mi TFM en ITU recurrentes y la vida sexual de las mujeres. Tema que me motiva muchísimo, por ser una de las afectadas y ahora consumidora de los productos DEAKOS. Quisiera ponerme en contacto contigo para conversar sobre el tema y hacerte algunas preguntas. Quedo atenta,
    Cariños!

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