Respuesta a: Vacuna: ¿solución o desilusión?

#32716
LaCistitis.es
Superadministrador

Gracias por esta pregunta 🙂

Este enfoque plantea muchas preguntas.
En particular, presento dos objeciones (reflexiones) de nuestro microbiólogo sobre el tema:

1) basándonos en el principio de que la vacunación es una técnica que consiste en «enseñar» a nuestro sistema inmunitario a reconocer un agente (las bacterias en este caso) como un patógeno y, por lo tanto, a provocar una reacción directa contra este microorganismo (respuesta inmunitaria adquirida) cualquiera sea su sitio de entrada en el cuerpo. Y teniendo en cuenta que la mayoría de los uropatógenos también son comensales del tracto digestivo. ¿Cómo es posible que el sistema inmunológico «distinga» las bacterias uropatogénicas para combatir en la vejiga y no en el intestino? ¿Cómo podemos estar seguros de que esta técnica no cause una forma de autoinmunidad que se volverá (en un momento desconocido) contra nuestra propia microbiota?

A este respeto, a continuación encontrarás el testimonio de una persona:

«Mi experiencia con la vacuna ha sido muy negativa, por lo que soy muy sospechosa y escéptica sobre este tipo de tratamiento. Después de unos días, comencé a tener terribles ataques de urticaria y quemaduras vulvares. Mi doctor me mandó interrumpirlo. Hubo una respuesta inmune pero no la que deseaba! Tuve que tomar antihistamínicos para calmarla».

2) si abordamos este enfoque más bien como una técnica de «desensibilización» (como en el caso de una alergia) que se caracteriza por: introducción de una cantidad diaria baja del patógeno inactivado o modificado. El resultado que uno puede obtener es una reducción de la respuesta inmune al mismo agente.
En ambos casos, este método, aunque aparentemente inofensivo, parece muy incierto en cuanto a sus resultados y a la relación coste/beneficio que conlleva.

  • Esta respuesta fue modificada hace 2 años, 7 meses por LaCistitis.es.
  • Esta respuesta fue modificada hace 9 meses, 3 semanas por LaCistitis.es.