Respuesta a: estreptococo B y ureaplasma urealyticum ayuda

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En primer lugar, un punto importante es que la puntuación de Nugent (número entre 0 y 10), es decir, un valor atribuido a la flora de Döderlein que refleja su estado, integridad y equilibrio. Sin embargo, este método de evaluación es discutido por algunos microbiólogos porque es simplemente una fórmula matemática que reúne diferentes factores y promedios. Sin embargo, su fiabilidad y precisión, aunque reales en la gran mayoría de los casos, dan lugar a casos erróneos en casos raros (que no reflejan la realidad fisiológica o patológica del campo).
Estamos en tu caso, ante una situación de desequilibrio vaginal crónico que se remonta mucho más allá de las muestras vaginales (30/04 y 13/08) ya que se habla de «micosis» (candidiasis recurrente) anterior y especialmente, un tratamiento fungicida muy prolongado (6 meses hasta enero pasado).
Estos antecedentes pesan mucho en el balance de la situación actual y merecen ser tomados en consideración (además, es sobre la base de estos elementos que tu médico te ha sugerido, con razón, que no intervengas sobre la disbiosis que resulta en los análisis de abril y agosto).
De hecho, la flora vaginal es una población heterogénea simbiótica (que vive en armonía) compuesta de diferentes cepas bacterianas y fúngicas (levaduras) que coexisten y recubren toda la superficie de la mucosa vaginal para garantizar la protección. Las proporciones de cada una de las colonias son variables y dependen de los «ajustes» sutiles del cuerpo (en particular, el pH) y de las interacciones entre ellos que, en última instancia, determinan un equilibrio perfecto entre las colonias dominadas, las minorías y las colonias dominantes (lactobacilos). Este equilibrio se puede romper por varias razones y dar a las colonias dominadas oportunistas la oportunidad de proliferar excesivamente y pasar de un estado «comensal» a un estado «patógeno».
Este es el caso de C. albicans, una levadura fisiológicamente presente en la flora de Döderlein pero que se «beneficia» de un debilitamiento de los lactobacilos (a menudo después de una ingesta de antibióticos) para propagarse e invadir el espacio vaginal.
De manera similar, las bacterias oportunistas disfrutan de una oportunidad de desarrollo «extra» después de las terapias antifúngicas.

En tu historia, el punto de partida no está definido, sin embargo, el escenario probablemente fue este:
-> debilitamiento de las defensas inmunitarias y gran reducción en la cantidad de lactobacilos después del uso de antibióticos (¿dosis única para la cistitis?)
-> desarrollo de C. albicans que conduce a una micosis
-> terapia complementaria para esta micosis -> fallo y primera recurrencia
-> formación de un biofilm patógeno que hace que la micosis sea persistente a pesar de las terapias adicionales propuestas (probablemente óvulos)
-> numerosas recurrencias de candidias
-> terapia antifúngica extendida para erradicar el exceso de C. albicans (¡6 meses!)
-> acción perjudicial contra las levaduras, pero muy favorable para las bacterias «buenas» y «malas» = desequilibrio total de la flora de Döderlein
-> oportunidad para las variedades de minorías comensales para «conquistar» más terreno = vaginosis
Es esencial especificar que estas vaginosis no son concomitantes sino sucesivas. Uno ha expulsado y reemplazado totalmente al otro. No tienes una infección crónica en curso por estos dos gérmenes sino unas proliferaciones excesivas sucesivas. Sería apropiado repetir un exudado vaginal para reevaluar la situación actual y poder evaluar objetivamente si la vaginosis todavía está presente o no.

Respecto al aspecto sintomatológico:
– los trastornos crónicos diarios que vives son una consecuencia de estas infecciones sucesivas (hongos al principio, luego bacterias) y sus terapias = una vaginitis crónica que es «simplemente» (no hay minimización aquí) una inflamación de la mucosa vaginal
– los episodios intermitentes agudos son, por otro lado, brotes infecciosos cuya naturaleza debe de ser sistemáticamente conocida para intervenir de manera ad hoc
De hecho, un punto fundamental en esta situación es la necesidad de no potenciar una infección tratándola:
– si el episodio agudo es bacteriano el antifúngico causará un agravamiento
– si el episodio agudo es debido a un hongo, el antibiótico causará un agravamiento
El uso de ovulos a ciegas es aquí especialmente desaconsejable.

En conclusión, un enfoque coherente y razonable para tu problemática sería un enfoque para instistir en la restauración del equilibrio fisiológico vaginal y una lucha contra la inflamación como causa principal de los síntomas en lugar de una intervención «terapéutica» con el objetivo de destruir una cepa particular. En otras palabras, es «correcto» dar a cada cepa su proporción adecuada dentro del equilibrio vaginal y, al mismo tiempo, aliviar los síntomas de vaginitis, que se recuperarán por sí solos a medida que la recuperación progrese para lograr el equilibrio de la flora y la fin de las irritaciones causadas a la membrana mucosa.

Recomiendarìa respetar la dosis estándar para una intervención prolongada durante 3 meses con:
– Ausilium Lavanda
– Lenicand Crema
– Lenicand comprimidos
Y evitar el uso de ovulos (a menos que las condiciones clínicas y/o el resultado del muestreo vaginal lo requieran) 🙂