La historia de Manon: la cistitis fúngica, es poco común, ¡pero existe!

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Este es mi experiencia con esta desagradable cistitis.

Hace 5 meses sentí un dolor violento en la parte baja del abdomen, un ardor que me impedía dormir por la noche. Estuve por primera vez en el hospital donde me hicieron mi primer ECBU y me dieron tratamiento con antibióticos para la cistitis.

Tres días después los dolores seguían siendo insoportables así que volví a urgencias donde me hicieron un montón de análisis: análisis de sangre, otro ECBU (que me decía que tenía 30.000 hematíes), ecografía (vejiga, riñón, et), prueba de ETS: ¡todo negativo! Me pusieron un gotero de morfina y volví a casa pensando «esto debe ser cistitis intersticial, cada vez hay más , tengo que pedir cita con el urólogo».

Una semana después ya no tenía más dolor, todo volvió a la normalidad. Un mes y medio después, sentí nuevamente un dolor en la parte inferior del abdomen (como un peso). Volví a repetir un ECBU que todavía presentaba hematíes sin leucocitos (¡50,000 hematíes!). Como recordatorio, las hematíes son aproximadamente sangre en la orina (no podía verlo a simple vista). Me dije a mí misma que era como la última vez y que se pasaría solo.

Un mes y medio después seguía en el mismo punto… dolor en forma de quemaduras permanentes. Lo peor era justo después de orinar. Sentía que mi uretra estaba muy inflamada. Después de varios tratamientos naturales contra la cistitis que no funcionaron finalmente decidí pedir una cita por video con un urólogo (¡cita al día siguiente en Internet!). Me dijo que no estaba seguro, que necesitabamos hacer algunas pruebas adicionale porque no era normal tener ese sangrado…

Me recetó:

– Otro ECBU

– Otra prueba de clamidia

– Citología urinaria (hay que orinar 3 días seguidos en 3 frascos y llevar todo al laboratorio especializado)

– Un escáner

El ECBU dijo que tenía 30.000 hematíes ¡y nada de leucocitos! La clamidia es negativa. Pero … PERO… ¡La citología de orina finalmente detectó lo que tenía! ¡Era cistitis fúngica es decir micosis urinaria o una cistitis por Candida, se puede llamar de diferentes maneras. Esto ocurre muy raramente: después de una hospitalización o de la introducción de catéteres urinarios, etc. Pero en mi caso fue solo por tomar un antibiótico lo suficientemente fuerte (para una vaginosis) lo que me señaló que tenía candidiasis. Así que finalmente pudo ser tratads (con un antimicótico oral*, simplemente).

*Nota del equipo de publicación: este tipo de terapia sigue una prescripción médica dirigida e individualizada después de resultados específicos de análisis de orina. También existen enfoques naturales.

Así es como podemos quedarnos mucho tiempo con el dolor, la gente nos dice «es psicológico» o «es un CI» pero nos conocemos bien y sabemos cuando hay algo y las personas se equivocan. Los médicos no conocen esta enfermedad, que ciertamente es rara, pero tampoco saben cómo tratarla. ¡Tuve que hacer mi propia investigación y obtener otra opinión médica para finalmente obtener la posología correcta! Hay que pasar por todo este proceso, ¡sin rendirse! Insisto en esta prueba que os dirá mucho: la citología urinaria. Es un examen microscópico de la orina realizado por un especialista (a base para diagnosticar el cáncer de vejiga).

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