La pielonefritis

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La pielonefritis

Me he dado cuenta de que a menudo se habla de tomar antibióticos para intentar «curarse» (unas semanas o unos meses para los afortunados). De hecho, hay muchas personas que aceptan dócilmente estos tratamientos (incluso sin el consejo de nadie) para luego comprender este error más tarde.

Cuando empezamos a dudar o nos volvemos un poco más reticentes hacía esta “abundancia” de antibióticos con argumentos como «pero no parece funcionar en mi caso», «cada vez luego tengo una micosis» o «en el último cultivo tuve bacterias resistentes», llegamos casi a rechazar los antibióticos. Y allí, en nueve de diez casos, entra el miedo a la temida pielonefritis, es decir, la pesadilla de todas las personas que padecen cistitis.

Entonces, quería tranquilizaros un poco sobre las complicaciones de la cistitis y sobre la pielonefritis.

Primero: la infección del tracto urinario bajo (cistitis) es una condición necesaria pero no suficiente para la pielonefritis. De hecho, la pielonefritis a veces llega SIN cistitis, o sea,  las bacterias patógenas pueden estar presentes en la vejiga durante días, semanas, meses sin desarrollar necesariamente pielonefritis.

Las condiciones necesarias para que la cistitis bacteriana se convierta en pielonefritis pueden ser:

  • una anomalía anatómica, como la hipertrofia prostática, la disfunción de las válvulas ureterales o el reflujo vesical-uretérico
  • la presencia de un catéter visceral
  • diabetes
  • inmunodepresión

Conclusión => la pielonefritis ya es en sí misma una complicación relativamente rara de infecciones del tracto urinario bajo.

2 comentarios sobre “La pielonefritis

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