Una correcta higiene íntima

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La importancia de una correcta higiene íntima

Mantener una correcta higiene íntima no quiere decir necesariamente que se debería mantener de una forma agresiva.

El objetivo es eliminar las bacterias intestinales comensales que pueden estar presentes a nivel anal para evitar su migración al área urogenital y así luchar contra el riesgo de vaginosis (colonización de la vagina) e infecciones del tracto urinario (colonización de la vejiga) por ascensión.

Para esto es aconsejable aplicar siempre un método de higiene corecto: de delante (uretra) hacia atrás (ano) y nunca al revés. Esto vale para todas las etapas (lavado, enjuague, secado) y para cualquiera medio utilizado: bidé, ducha, toallas o toallitas.

¿Cómo realizar una correcta higiene íntima?

En cualquier caso, este lavado es exclusivamente para las áreas externas y nunca para el interior de la vagina.

1) higiene íntima en la ducha o en el bidé:

– lavarse bien las manos (agua + jabón)

– mojar el área interesada

– usar una pequeña cantidad de producto sin jabón y limpiar primero el área urogenital y luego el área anal (sin volver hacia atrás)

– enjuagar evitando que el flujo de agua lleve los residuos de «jabón» desde la parte posterior hacia delante. En otras palabras, orientar el chorro de agua para enjuagar de adelante hacia atrás

– usar una toalla limpia y secarse comenzando con el área urogenital y terminando con el área anal (nunca al réves). Es esencial que este secado se realice correctamente

2) higiene íntima con toallitas humedas íntimas (sólo si el método anterior no es realizable y de evitar definitivamente en caso de contractura pélvica, trastornos ginecológicos asociados o vulvodinia

– lavarse bien las manos (agua + jabón) y sucesivamente enjuagarlas o lavarlas cuidadosamente con dos o tres toallitas humedas

– usar una toallita para «lavar» el área urogenital y una segunda para «enjuagar» la misma área

– usa una toalla para «lavar» el área anal y otra nueva para «enjuagarla»

– usar una toallita limpia para secar comenzando siempre por el área urogenital y terminando con el área anal (con otra toallita nueva) sin volver atrás. Es esencial que este secado se realice correctamente, taponando delicadamente la zona.

¿Cuándo?

Al menos una vez al día.

Después de cada defecación.

Antes y después de cada relación sexual

¿Y en caso de cistitis postcoital?

La correcta higiene íntima es uno de los principales factores de prevención para tipo de cistitis y hay que mantenerlo antes de las relaciones sexuales (incluso a una distancia de una hora o más) y debe seguir la micción después de la relación.

Se puede complementar con otras tres medidas:

– el uso de una crema lubricante a base de D-Manosa (que se puede aplicar en la vagina después del lavado íntimo) para limitar la fricción debida a la relación sexual y las posibles bacterias patógenas

– el uso de una ducha vaginal a base de D-Manosa después del lavado íntimo para luchar contra una posible colonización de la vagina por las bacterias patógenas

– tomar D-Manosa para luchar contra una posible infección del tracto urinario después de la relación